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TÉCNICAS DE REPARACIÓN DE HERIDAS Injertos de piel en tiras

DESTREZAS DE LABORATORIO Artículo arbitrado

 
Aunque no sea una técnica a la que esté acostumbrado a practicar, los injertos de piel en tiras es una manera sencilla de reparar heridas en donde no hay tejido local disponible para el cierre –y deberá ser parte de su arsenal para reparar heridas. Siga esta guía paso a paso para cultivar y colocar estos injertos.
 
Steven F. Swain, DVM, MS
 
Los injertos de piel en tiras es un procedimiento de reparación de heridas sencillo, que no requiere de instrumentación especial. Los injertos son tiras de espesor total, que son aproximadamente de 5 mm de ancho, colocadas en muescas paralelas de 2 mm de profundidad que se han hecho en una cama de tejido de granulación. Los injertos de piel en tiras proporcionan cobertura para aquellas heridas en que no pueden utilizarse tejido o colgajos locales para el cierre de heridas, o en donde se aplicaría demasiada tensión al colocar presuturas o suturas horizontales ajustables, o al practicar varias incisiones relajantes.
 
Estos injertos se colocan por lo general sobre heridas en las zonas media a baja de las extremidades. Las heridas que corren paralelas al eje mayor de la extremidad, tienden por si mismas al injerto de tiras, aunque esta técnica puede utilizarse en heridas de cualquier orientación.
 
Los perros poseen abundante piel laxa, delgada y con buen pelaje, en la zona torácica craneolateral inferior, lo cual la hace ideal para cultivar injertos de piel: Asimismo existe suficiente piel para el cierre primario del defecto luego de obtener el injerto.
 
Tratamiento preinjerto de la herida
Los injertos de piel en tiras es una técnica de injerto retardado en que la herida debe tratarse como una herida abierta, hasta que se ha formado tejido sano de granulación.
 
El tratamiento de la herida deberá consistir en lavado diario, ya sea con solución salina fisiológica o una dilución 1:40 de diacetato o gluconato de clorhexidina a 2% en agua estéril y debridamiento por etapas, en el cual se retira en definitiva el tejido no viable. Tal tejido es blanco, oscuro o sin adherencia y sin aporte sanguíneo. Deje en su sitio el tejido que es cuestionablemente viable y revalore al siguiente día cuando se repita el lavado y debridado. Entre tratamientos, aplique vendaje en la herida.
 
En la herida pueden aplicarse antibacterianos tópicos (por ejemplo, sulfadiazina de plata o nitrofurazona) a la herida, si el cirujano considera que son necesarios para controlar la infección. A pesar de que algunas medicaciones tópicas pueden tener un efecto negativo en ciertas etapas de la curación, tal como el efecto negativo de la nitrofuazona en la epitelización, la preocupación primaria en este momento es controlar la infección. Además, pueden aplicarse de manera tópica estimulantes de curación de heridas, los cuales estimulan el proceso de estimulación para incluir la aparición temprana de tejido de granulación. Los estimulantes comprenden un gel que contienen acemanano, un polisacárido D-glucosa maltodextrina NF y un complejo tripéptido de cobre. Los antibióticos sistémicos también pueden estar indicados para tratar las heridas infectadas. Trate la herida hasta que se desarrolle una cama de tejido de granulación sano en toda la ella. El epitelio que empieza a crecer a partir del borde de la herida sobre el tejido de granulación es una indicación de que la herida se encuentra suficientemente sana como para practicar el injerto. Sin embargo, es importante que toda la superficie de la herida se encuentre cubierta por tejido de granulación, puesto que el epitelio puede empezar a crecer sobre el tejido de granulación en el borde, antes que el centro esté cubierto por tejido de granulación (ya que el procedimiento de injerto en este artículo se demostró en un cadáver canino, no había tejido de granulación. No obstante, el tejido muscular de la extremidad anterior respondió de modo similar al tejido de granulación durante el procedimiento).
 
Con el fin de reducir el riesgo de un infección que interfiera con la curación del injerto, la herida puede vendarse el día anterior a la cirugía con gasa recubierta con ungüento antibiótico de sulfato de gentamicina a 0.1%. Sobre esta gasa, se aplican otras dos envolturas.  
 
Ventajas y desventajas
Las principales ventajas de los injertos en tira son que no se requiere de equipo especial y que el procedimiento se logra con facilidad. Los injertos en tira poseen además una ventaja en la curación debido al diseño de los injertos. Pueden revascularizarse con rapidez, ya que se les coloca dentro de los surcos. De este modo, los vasos pueden crecer hacia los injertos, no sólo desde la base del surco, sino que también a partir de los lados del surco (A en la figura superior). A causa de su presencia en los surcos, las tiras de injertos se encuentran sometidas a menos daño por el movimiento del vendaje en la superficie de la herida, que en el caso de los injertos en hojas. La naturaleza abierta de estos injertos permite que los fluidos drenen desde la herida, para ser absorbidos por el vendaje. Conforme sana el injerto, el epitelio de los bordes del injerto crece hacia fuera, cubriendo al tejido de granulación entre los injertos (B en la figura superior). Además, los miofibroblastos en el tejido de granulación se adhieren a los bordes de los injertos. Conforme se contraen, “estiran” los injertos para ayudar a cubrir la herida.
 
 

 
Proceso de curación para los injertos en tiras. (A) Vasos sanguíneos crecen hacia el fondo y lados del injerto, conforme se sella el surco. (B) El epitelio crece desde el borde de la herida sobre el tejido de granulación.

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