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Practicando una ovariectomía en perras y gatas

ARTÍCULO ARBITRADO

¿Ha considerado usted practicar ovariectomía en vez de una ovariohisterectomía? Si a usted le preocupan las controversias de esta cirugía, aquí está un cómo hacerlo sencillo, de modo que pueda agregar esta técnica en sus opciones.

Eric E. Ehrhardt, DVM, MS

Terminología
La ovariectomía implica la remoción quirúrgica de uno o ambos ovarios. En medicina humana, el término para este procedimiento es el de ooforectomía.2 La ovariotomía, alguna vez considerado un sinónimo, se refiere de manera más precisa a una incisión en el ovario. En caso de remover el útero junto con el ovario, entonces el término más adecuado es el de salpingo-ooforectomía. En medicina veterinaria, es una costumbre llamar al procedimiento ovariohisterectomía, retirándose el útero y el mesosalpinx, además del ovario.

Las ventajas y desventajas potenciales de la ovariectomía, respecto a la ovariohisterectomía se han discutido de manera reciente (véase exposición en la página 277).1 Quienes apoyan la ovariectomía, aseguran que el procedimiento es más eficaz y menos invasivo para esterilizar perras y gatas. Sin embargo, en América del Norte los veterinarios han sido entrenados de manera predominante para practicar ovariohisterectomías. Ya que la ovariectomía no les es familiar, los veterinarios tal vez tengan preocupaciones respecto a la técnica y si es posible el desarrollo de enfermedad uterina como una consecuencia. Con este artículo, deseo describir el procedimiento de una manera que le permita a usted aplicarla con confianza y que comprenda sus efectos.

CONSIDERACIONES ANATÓMICAS
En carnívoros, el ovario se encuentra localizado dentro de la bolsa ovárica que es un pliegue del peritoneo creado por el mesosalpinx, mesoovario y el ovario en sí mismo. Algunos pueden referirse al mesosalpinx como la bolsa ovárica. El ovario se encuentra fijado de manera dorsocraneal al ligamento suspensorio, el cual se origina a partir de la última costilla.3 El ligamento propio corto de los ovarios pasa entre el ovario y la punta del cuerno uterino. El ligamento redondo pasa desde el extremo craneal del cuerno uterino dentro de un pliegue de peritoneo de manera lateral, desde el ligamento ancho hacia el anillo inguinal. Dentro de la bolsa, el ovario se encuentra fijado a lo largo de su longitud a una banda de tejido conjuntivo denso, que se une a los ligamentos propio y suspensorio. La apertura es un pequeño orificio semejante a una hendidura en la parte medial.

En perras, el ovario se encuentra a menudo casi por completo encerrado.4 Con frecuencia, una perra madura tiene grandes depósitos de grasa en el mesosalpinx y mesoovario, ocultando la ubicación del ovario y de su aporte sanguíneo. Sin embargo, el ovario puede observarse a través de una  zona redonda y delgada de mesosalpinx en la parte lateral de la bolsa.4 En gatas, el mesosalpinx es mucho más pequeño, contiene poca grasa y cubre de manera parcial la parte lateral del ovario.

Las trompas uterinas (también conocidas como trompas de Falopio, oviducto y salpinx) pasan dentro del mesosalpinx, desde su origen adyacente al ovario, para unirse a la punta del cuerpo uterino.4 La arteria y la vena ováricas tienen ramas tortuosas dentro del mesoovario y aportan sangre a ovario, trompas uterinas, mesosalpinx y parte del ligamento suspensorio. La arteria y vena ováricas contribuye, cada una, a una rama de la porción craneal del cuerno uterino.5 La arteria uterina se encuentra paralela al cuerno uterino y termina aportando sangre a las trompas uterinas. Las venas uterina y ovárica se encuentran paralelas a las arterias, pero pueden anastomosarse.5

INDICACIONES Y EFECTOS
Al remover ambos ovarios se elimina la fabricación de hormonas (estrógenos, progesterona, inhibina, activina y folistatina), así como a los gametos femeninos por parte de los ovarios.6 Esto resulta en una esterilidad reproductiva, así como a la eliminación de los estros, lo cual evita enfermedades heredables y reduce la interferencia con el manejo de diabetes, epilepsia y demodecosis.7 Previene, asimismo, la neoplasia ovárica, la hiperplasia vaginal, el prolapso vaginal, la hiperplasia endometrial quística y la piometra, y disminuye el riesgo de cáncer mamario en perras, si se practica antes de los 2.5 años de edad.7,8 La ovariectomía lateral puede ser un tratamiento práctico para la hiperplasia mamaria felina.9 Y la ovariectomía puede aumentar la supervivencia de las perras que son tratadas de cáncer mamario.10,11

Aunque la ovariectomía bilateral elimina de manera natural a la hiperplasia endometrial quística y la piometra, permanece la posibilidad de neoplasias uterinas. El riesgo parece ser bajo aún en perras enteras y los tumores uterinos reportados han sido en su mayor parte benignos.1

La ovariectomía unilateral está indicada para la neoplasia o enfermedad ováricas unilaterales (quistes, infecciones) cuando se desea conservar la fertilidad.



CONTRAINDICACIONES
La ovariectomía aplicada en un animal gestante terminará la gestación. En perras, las gestaciones menores de 30 días resultan en resorción, mientras que las gestaciones a largo plazo resultan en aborto con descarga de material fetal o aún en mortinatos.12 De aquí, que se prefiera la ovariohisterectomía para la gonadectomía de una perra o gata grávidas en caso de no desearse el parto.1

De manera similar, la ovariectomía se halla contraindicada cuando el útero se encuentra enfermo (por ejemplo, piometra, quistes, neoplasia, hiperplasia, hidrometra, mucometra, torsión, prolapso y ruptura). De nuevo es necesaria la ovariohisterectomía en estos casos.1 La remoción de los ovarios en perras menores de tres meses de edad se relaciona con mayor riesgo de incontinencia urinaria.13 La ovariectomía practicada durante el estro en una perra aumenta el riesgo de hemorragia perioperatoria.9 La ovariectomía llevada a cabo durante el diestro (metaestro) en perras con antecedentes previos de seudogestación clínica puede ocasionar un incremento súbito de prolactina e inducir pseudogestación clínica.14 Las infecciones de piel o urinarias pueden aumentar el riesgo de complicaciones postoperatorias.

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