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Tumores nasales de perros y gatos

ARTÍCULO ARBITRADO



La detección temprana de esta patología, principalmente de presentación local, resulta difícil pero es importante para mejorar el pronóstico de un animal afectado. Nuevos avances en tecnología y en radiación pueden ayudar a mejorar el pronóstico de perros y gatos con estas neoplasias.

Zachary L. Neumann, DVM, Timothy M. Fan, DVM, PhD, DACVIM (Medicina Interna, Oncología); y Jayme Looper, DVM, DACVR (Terapia por radiación)

Los tumores primarios de la cavidad nasal explican casi 1 o 2% de casi todas las neoplasias en perros.1,2 De estas neoplasias, cerca de 80% tiene características histológicas de malignidad.1 En perros, las neoplasias nasales son regionalmente invasivas con crecimiento expansivo frecuente hacia los pasajes nasales, los senos frontales y la cavidad craneal; sin embargo, son frecuentes a la presentación inicial las metástasis distantes documentadas en los pulmones o ganglios linfáticos regionales.3,4

Los carcinomas son más usuales que los sarcomas y explican de 60 a 78% de todos los tumores nasales en perros.1,3-5 En cinco estudios analizando 711 tumores nasales en perros, el adenocarcinoma fue el subtipo histológico más frecuente (45%), seguido por el carcinoma de células escamosas (20%), condrosarcoma (14%), carcinoma indiferenciado o anaplásico (11%) y carcinoma inespecífico (10%).1,3,4,6,7

Los tumores nasales son diagnosticados con menos frecuencia en gatos que en perros pero, sin embargo, se comportan de manera similar a los tumores nasales en perros con invasión regional y baja tasa metastásica.1 En gatos, los tipos más usuales de tumores nasales diagnosticados son el linfoma y el carcinoma (adenocarcinoma, carcinoma de células escamosas).1,8-10

Otros tumores nasales diagnosticados con menos frecuencia y, que se han reportado en perros y gatos, incluyen fibrosarcoma, tumor de células cebadas, tumor venéreo transmisible, hemangiosarcoma, carcinoma neuroendocrino (neuroblastoma olfatorio), tumor de la vaina de los nervios periféricos, histiocitoma fibroso, rabdomiosarcoma, leiomiosarcoma y melanoma.1,3,4 Desde la cavidad nasal también pueden originarse tumores benignos, incluyendo pólipos nasales y fibromas, pero no se incluyen en este artículo de revisión.

CARACTERÍSTICAS

Edad
Igual que con otras condiciones neoplásicas que se originan de manera predominante en la población geriátrica, los tumores nasales afectan de manera más frecuente a perros y gatos de edad media a grandes. Se reporta que la edad promedio de inicio para los carcinomas nasales es de 9 o 10 años, en tanto que el desarrollo de los sarcomas nasales está documentado que sucede en animales ligeramente más jóvenes (7 u 8 años).3,4,9,11-16

Raza
Aunque los tumores nasales pueden diagnosticarse en cualquier raza de perros, a las razas dolicocefálicas y mesocefálicas se les considerada que tienen mayor riesgo de desarrollar tumores nasales.15-18 Una hipótesis potencial para esta predilección de raza observada, es que la mayor superficie de pasaje nasal en perros dolicocefálicos y mesocefálicos los predispone a una mayor exposición de carcinógenos inhalados y al subsecuente desarrollo de tumores. Además, la mayor zona de superficie nasal podría estar relacionada con una mayor cantidad de células epiteliales nasales, las cuales podrían transformarse en malignidad, luego de la exposición a los carcinógenos inhalados.

Sexo
Los informes varían en cuanto a que si hay una predilección de sexo hacia los machos para los tumores nasales. Como tal, no es probable que el desarrollo de tumores nasales esté bajo la influencia hormonal. De manera contraria a los perros, según informes, los gatos machos tienen casi dos veces mayor riesgo de desarrollar tumores nasales, aunque no se ha postulado todavía algún mecanismo subyacente para explicar esta observación.1

ETIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO

Carcinógenos ambientales
Se ha sugerido que los ambientes urbanos, con la consecuente filtración nasal de contaminantes y la exposición al humo de tabaco ambiental, aumentan el riesgo de desarrollo de tumores nasales.17,19 Aunque razonable desde el punto de vista biológico, esta posible influencia todavía permanece debatible, ya que hay muy pocos estudios que lleguen a conclusiones definitivas.

Expresión de p53

Conocido como el “guardián del genoma”, el gen p53 produce la proteína p53, la cual es fundamental para dos procesos celulares principales –la apoptosis y la regulación del ciclo celular. La pérdida de la función del gen p53 dentro de las célula predispone a inestabilidad genómica y a la predilección por para adquirir mutaciones genéticas, lo que puede conducir a transformaciones malignas. Las mutaciones en el gen p53 se identifican a menudo en una variedad de histopatologías de tumor y la evidencia sugiere que un gen p53 mutado puede aumentar el riesgo de desarrollar tumores nasales en perros. La proteína p53 tipo silvestre (sin mutar) tiene una vida media breve y, así, no se identifica de manera típica en una gran proporción de células normales. Sin embargo, la proteína p53 mutante tiene una vida media extendida, secundaria a cambios conformacionales en la proteína, y su acumulación e identificación dentro de los núcleos de células malignas sugieren que la proteína p53 podría estar implicada en la transformación maligna. En un estudio, la acumulación de proteína p53 en el núcleo mediante inmunohistoquímica se detectó en 11 de 19 adenocarcinomas nasales, lo cual sugiere que el gen p53 y la mutación de la proteína pueden participar en la génesis del tumor nasal.20

Los tumores nasales se caracterizan por una invasión tisular local rápida y progresiva pero una baja tasa de metástasis.

Expresión de COX-2
Los eicosanoides inflamatorios, incluyendo a las prostaglandinas y a los tromboxanos, participan en varios procesos fisiológicos patológicos. Dos enzimas, la ciclooxigenasa-1 (COX-1) y la ciclooxigenasa-2 (COX-2), son responsables de la producción de eicosanoides. La actividad de la COX-2 está inducida por estímulos inflamatorios y se ha relacionado con tumorigénesis. Tres estudios, que evaluaron la expresión de COX-2 en tumores nasales en perros, encontraron que 71 a 87% de los carcinomas nasales eran positivos a COX-2,12,22 lo cual sugiere que la actividad de la COX-2 puede participar en la tumorogénesis nasal a través de la supresión de la apoptosis, la promoción de angiogénesis e invasión tumoral y estimulación de la proliferación celular.12

CONDUCTA BIOLÓGICA

Los tumores nasales se caracterizan por una invasión tisular local rápida y progresiva, pero una baja tasa metastásica. La eutanasia humanitaria de perros y gatos con tumores nasales es resultado por lo general del progreso de tumores locales, en vez del desarrollo de enfermedad metastásica. Variando entre los tipos histopatológicos y los estudios de investigación, la tasa metastásica informada para los tumores nasales en perros varía de 0 a 28%, desde el momento de presentación hasta la muerte.1,3,4,11,16,18,23

Un estudio reciente informó una tasa de metástasis de 8%, con metástasis identificadas limitadas a los ganglios linfáticos locales, mostrando acuerdo con otros estudios histológicos que informan una baja incidencia de metástasis pulmonares en perros.16,18

A pesar de que la incidencia de metástasis regionales o distantes para los tumores nasales es relativamente baja, el tipo histopatológico puede influenciar la conducta metastásica. En un estudio, basado en hallazgos histológicos a la necropsia, los perros con carcinomas nasales tuvieron mayor tasa de metástasis, que la tasa que tenían perros con sarcomas nasales, lo cual quiere decir que hay un fenotipo metastático más agresivo para estos tumores tipo epiteliales.3

Aún dentro de los tumores de tipo epitelial, los carcinomas pueden subclasificarse como menos o más agresivos. Los perros con carcinomas agresivos, tales como el carcinoma anaplásico o el carcinoma de células escamosas, tienen por lo general tiempos de supervivencia más breves, que los perros con carcinomas menos agresivos, incluyendo el adenocarcinoma y el carcinoma bien diferenciado. El tiempo de supervivencia promedio de perros con carcinomas agresivos y carcinomas menos agresivos es de 7.2 a 11.9 meses, respectivamente, en comparación con los 24.1 meses para aquellos perros con sarcomas.6

SIGNOS CLÍNICOS
Los signos clínicos más comunes que se observan en animales con tumores nasales incluyen epistaxis, asimetría facial, exudado nasal y estornudos. Los hallazgos al examen físico pueden incluir estridores nasales, ganglios linfáticos mandibulares crecidos, signos neurológicos, menor retropulsión de los ojos, exoftalmos, exudado ocular que resulta de la obstrucción del conducto nasolagrimal, y una evidente deformación facial (Figura 1).

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