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Gusano del corazón ¿Qué hay si mi cliente no está de acuerdo con el tratamiento de la infección con base en el CAPC?

GUSANO DEL CORAZÓN

Preguntas y respuestas:
¿Qué hay si mi cliente no está de acuerdo con el tratamiento de la infección con base en el CAPC?

Pregunta de un lector
Yo estoy de acuerdo con los protocolos de tratamiento revisados de manera reciente en cuanto al gusano del corazón canino por parte del Companion Animal Parasite Council (CAPC), los cuales establecen que a los perros no se les deben dar lactonas macrocíclicas a largo plazo como parte del tratamiento lento, debido a la evidencia que señala la emergencia de una cepa resistente del gusano del corazón a las lactonas macrocíclicas en la región del Valle del Mississippi.

Pero, me gustaría saber qué sugiere el CAPC que hagan los veterinarios para el cliente cuyo perro es positivo al antígeno del gusano del corazón y aun así rechaza seguir el tratamiento con dihidrocloruro de melarsomina. ¿Comenzamos dándole al perro tratamiento con lactona macrocíclica cada mes con las precauciones apropiadas en cuanto a las posibles reacciones anafilácticas (con el fin de evitar mayor infección con gusano del corazón? Esto en verdad parece lógico, ético y en el mejor interés del animal.

¿O debemos detener las lactonas macrocíclicas mensuales para buscar reducir la probabilidad de desarrollar cepas de gusano del corazón resistentes, pero dejamos a ese paciente abierto a más infección con gusano del corazón y que tal vez empeore la enfermedad clínica (y aún arriesgue su vida)? Esto no parece lógico o ético para el paciente pero puedo ver el argumento.
A menos que haya un mejor argumento en contra, yo continuaré ofreciendo la prevención para el gusano del corazón mensual a un paciente canino positivo al gusano del corazón, no porque esté cerrado de mente, sino por qué es lo que yo desearía para mi perro.

Respuesta de Dwight Bowman, DVM, PhD
Antes que nada, administrar lactonas macrocíclicas como parte de un protocolo de tratamiento lento y dar estos medicamentos como preventivos, no produce el mismo efecto. Las etapas de vida son diferentes cuando el medicamento se utiliza de manera profiláctica en comparación cuando se utiliza para como tratamiento lento. Las larvas de tercera etapa, la L3 y L4 en desarrollo, son notablemente sensibles a las lactonas macrocíclicas (o eran antes de que hubiera aislamientos resistentes). Cuando a los perros se les trata de manera profiláctica hay muy pocos gusanos transmitiéndose de manera comparativa entre perros, así que la oportunidad de que alguno logre hacerlo –aunque fuera ligeramente resistente- es mínima.

Por el otro lado, las microfilarias circulan en los cuerpos de los perros en millones (50,000 por mililitro de sangre, entonces hay un millón de microfilarias en cada cinco mililitros en la sangre de un perro infectado). Y en la conferencia presentada en el Resumen 31 de la reunión de la American Association of Veterinary Parasitologists en Chicago, por el Dr. Byron Blagburn, se ha demostrado utilizando marcadores moleculares que si a un perro con cepas de microfilaria resistentes se le coloca bajo presión selectiva durante la administración de dosis crecientes de ivermectina, la cantidad de marcadores moleculares aumentará, lo cual sugiere que una población de microfilarias portando un elemento de resistencia está bajo selección en la sangre del perro. Ese es el riesgo inherente en el tratamiento lento y ha sido desde que comenzó esta práctica.

Cómo responde usted a un cliente que rechaza el dihidrocloruro de melasormina para su perro, dependerá probablemente más de qué tanto crea usted que el tratamiento lento es una mala idea. Para mí, el estilo de su argumento sugiere, conforme se desarrolla, que usted piensa que no es una mala idea “en realidad”; más bien, es uno que necesitamos matizar para el propósito de la promulgación. No estoy de acuerdo.

Debido a que los veterinarios no han comprendido los riesgos de utilizar el tratamiento lento con relación al desarrollo de resistencia, ellos han utilizado los preventivos de manera errónea como terapéuticos y como resultado se han arrinconado a si mismos. Así que ahora los veterinarios necesitan ayudar a minimizar el daño, tan solo recomendando preventivos para su uso indicado y llevando a los propietarios de los perros infectados a un tratamiento apropiado. El hecho es que es muy probable que el tratamiento lento acelere la diseminación de resistencia de gusanos del corazón, debido a que ya no podemos eliminar a las microfilarias de los perros utilizando estos productos de esta manera y debido a que esto selecciona microfilarias que aún son más difíciles de destruir.1

El mal uso de los preventivos nos ha colocado en el dilema de tal vez no ser capaces de proteger por completo los perros de las infecciones por gusano del corazón. Como he mencionado desde que comprendimos que los perros con gusanos del corazón tendrán microfilarias circulantes aún con el tratamiento preventivo con lactonas macrocíclicas,3 el tratamiento lento es una mala idea. Mi preocupación de que el mal uso de las lactonas macrocíclicas profilácticas para el tratamiento lento pudiera conducir a resistencia se ha convertido, con tristeza, una realidad.

Si usted prolonga el uso de los preventivos como tratamiento, el perro continuará teniendo gusanos del corazón por un amplio periodo -dos años o más- y las microfilarias persistirán en 20% de ellos, poniendo a los perros en riesgo. Y ahora, existe la probabilidad de que sea un riesgo mucho mayor, debido a que los aislamientos provienen de microfilarias que probablemente sean mucho más resistentes a la presencia de lactonas macrocíclicas. De los perros tratados de esta manera, 20% continuará teniendo microfilarias circulantes. Así que ahora hemos abierto la caja de Pandora de las plagas, no puedo decir que está bien abrirla por completo.

Frente a todo esto, los veterinarios deben:

  • Trabajar sin descanso con sus clientes para convencerlos de los riesgos de no acabar con gusanos de corazón de sus perros.
  • Enfatizar que es mejor destruir a los gusanos en el consultorio con melasormina, de manera que cualquier efecto colateral debido a la destrucción de los gusanos pueda mitigarse de inmediato mediante las habilidades del veterinario.
  • Evitar el riesgo potencial de tener otros perros en el vecindario infectados con este agente.
  • Podría ser de ayuda para los clientes que se imaginaran que estas criaturas estuvieran dentro de ellos -sí gusanos de 3 a 15 metros reptando por sus arterias pulmonares y ellos desearían que sus médicos los extirparan de inmediato. Nadie permitiría un plan que los dejara movilizarse durante dos a tres años, mientras mueren con lentitud. Ellos acudirían al hospital, tomarían su medicina y permitirían ser tratados bajo la atención del médico. Gran parte de los clientes desearán lo mismo para sus perros una vez que comprendan mejor la enfermedad los riesgos y las consideraciones del tratamiento.VM

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