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¿Los condroprotectores con base en glucosamina afectan al monitoreo de la fructosamina en perros diabéticos?

Actualizaciones en la Investigación recapitulaciones y comentarios

Erika Meler, DVM, MS, Barrak Pressler, DVM, PhD, DACVIM

La glucosamina es un precursor de los glicosaminoglicanos, un componente principal de la matriz del cartílago normal. La suplementación con una combinación de sulfato de condroitina y de glucosamina alivia los signos de la osteoartritis en perros y personas, y se prescribe de manera común a pacientes veterinarios con enfermedad articular degenerativa sospechada o confirmada. Sin embargo, debido a que la glucosamina está conformada por glucosa y glutamina, la administración de tales condroprotectores podría, en teoría, aumentar las concentraciones séricas de glucosa y, por tanto, aumentar aún más los requerimientos de insulina del animal, o de manera alternativa, podría contribuir a la muerte de células beta pancreáticas al empeorar la hiperglicemia relacionada con la toxicidad de glucosa.

La fructosamina, la cual se forma mediante glicosilación no enzimática de la albúmina, a menudo se determina cuando se monitorea el tratamiento de insulina en perros diabéticos. El incremento en la concentración sérica de la fructosamina se debe en gran parte de los casos a hiperglicemia sostenida, así que los resultados por arriba del intervalo de referencia en un paciente diabético implican, por lo general, una dosificación de insulina inadecuada. El propósito de este estudio fue, por tanto, determinar el impacto de la suplementación oral de sulfato de condroitina-glucosamina en las concentraciones de fructosamina en perros sanos y, de este modo, proporcionar datos preliminares de si los clínicos deben considerar el impacto de este agente en los protocolos de monitoreo en pacientes diabéticos.

En este estudio cruzado, ciego, prospectivo se incluyó a 12 perros adultos sanos. Se excluyó a los perros alimentados con una dieta terapéutica diseñada para tratar la enfermedad articular, debido a que estas dietas pueden contener una cantidad indeterminada de glucosamina. Seis perros (Grupo 1) se asignaron al azar para recibir sulfato de condroitina-glucosamina una vez al día a la dosis recomendada por el fabricante, durante tres semanas; seis perros (Grupo 2) fueron elegidos al azar para recibir un placebo (celulosa microcristalina) una vez al día, incorporada en una cápsula idéntica por tres semanas. En todos los perros se determinaron las concentraciones séricas de fructosamina antes y al final del periodo del tratamiento.

Luego de completar el periodo de estudio de las primeras tres semanas, se descontinuaron el sulfato de condroitina-glucosamina y el placebo en todos los perros y pasaron por un periodo de cuatro semanas de eliminación. A los perros del Grupo 1 se les administró entonces el placebo por tres semanas, mientras que el Grupo 2 recibió el agente condroprotector, de nuevo con determinación de las concentraciones de fructosamina antes y luego del tratamiento. El análisis estadístico reveló que no hubo diferencia en las concentraciones de la fructosamina promedio antes o luego de la administración del sulfato de condroitina-glucosamina o placebo, y no se observó diferencia importante entre las concentraciones de fructosamina observadas en perros que recibieron el condroprotector en comparación con el placebo.

COMENTARIO
Este estudio demostró que la administración a corto plazo del sulfato de condroitina-glucosamina no afecta de manera importante las concentraciones séricas de fructosamina en perros sanos. A pesar de que un estudio previo había determinado que la administración de un condroprotector a perros sanos durante 30 días no aumentaba la concentración sérica de glucosa,1 fue necesaria la confirmación directa de las concentraciones séricas de fructosamina, debido a los efectos de este tipo de medicamento en la homeostasis de la glucosa en diferentes especies de mamíferos.

Por ejemplo, la glucosamina induce la resistencia a insulina en ratas pero no en personas sanas o en aquellos con diabetes mellitus tipo 2,2 debido probablemente a que la conversión de glucosa y glutamina en glucosamina es irreversible en humanos, y es por tanto, improbable que resulte en hiperglicemia2; se desconoce si lo mismo es válido o no en perros.

Debido a esta incertidumbre, uno podría especular, por ejemplo, que si la glucosa sérica derivada de glucosamina en perros puede ser de alguna manera fijada de manera preferente y rápida a la albúmina sérica, esto podría resultar en glucosa sérica normal, pero en concentraciones séricas de fructosamina elevadas. Por tanto, no se justifica cualquier redundancia sugerida por este estudio con estudios previos en la hemostasia de glucosa en perros a los cuales se les administraron suplementos a base de condroitina.

A pesar de esta justificación para determinar de manera directa si las concentraciones de fructosamina son afectadas por la administración a corto plazo de sulfato de condroitina-glucosamina, dos limitaciones importantes de este estudio evitan establecer de manera definitiva que los suplementos de sulfato de condroitina-glucosamina no tendrán efecto en la homeostasia de la glucosa. Primero, el efecto de este suplemento en las concentraciones séricas de fructosamina se estudió en perros sanos, en vez que en perros con diabetes mellitus. Varias vías metabólicas (es decir, no solo la homeostasia de la glucosa) se alteran en pacientes con esta enfermedad, y, como tal, el catabolismo y la actividad biológica de la glucosamina podrían en teoría diferir entre estas dos poblaciones. Segundo, los condroprotectores a menudo se administran durante meses a años, en vez de un periodo de los 30 días descritos en este estudio. Los efectos del sulfato de condroitina-glucosamina en la homeostasia de la glucosa pueden ser, en teoría, acumulativos en vez de inmediatos, de modo que se necesitan más estudios que examinen el tipo y la importancia de los efectos relacionados con el medicamento, luego de la administración a largo plazo.

Finalmente, aunque solo de manera hipotética, los condroprotectores como la glucosamina pueden tener efectos adversos adicionales, los cuales no están relacionados con las alteraciones en la concentración sérica de glucosa y homeostasia. Esto es una preocupación, debido a que se sabe que los glicosaminoglucanos (como la heparina) son sustratos o moduladores en una cantidad de procesos metabólicos no relacionados. De hecho, se ha informado en perros de la prolongación de varios parámetros en la coagulación dos horas luego de la administración parenteral de glicosaminoglucanos polisulfatados,3 aunque un estudio posterior no pudo detectar alteraciones en PT, APTT o BMBT.1 Los clínicos deberán tener en consideración que este tipo de medicamentos tiene el potencial de un amplio rango de efectos adversos, sobre todo aquellos agentes clasificados como suplementos, los cuales tal vez no hayan pasado por rigurosos estudios de toxicidad.VM

REFERENCIAS
1. Beale BS, Goring RL, Clemmons RM, et al. The effects of semi-synthetic polysulfated glycosaminoglycan on the hemostatic mechanism in the dog [abstr]. Vet Surg 1990;19:57.
2. McNamara PS, Barr SC, Erb HN. HEmatologic, hemostatic, and biochemical effects in dogs receiving an oral chindroprotective agent for thirty days. Am J Vet Res 1996;57(9):1390-1394.
3. Scroggie DA, Albright A, Harris MD. The effect of glucosamine-chondroitin supplementation in glycosylated hemoglobin levels in patients with type 2 diabetes mellitus: a placebo-controlled, double-blinded, randomized clinical trial. Arch Intern Med 2003;163(13):1587-1590.w


Actualizaciones en la Investigación es una aportación de Erika Meler, DVM, MS, y Barrak Pressler, DVM, PhD, DACVIM, Department of Veterinary Clinical Sciences, School of Veterinary Medicine, Purdue University, West Lafayette, IN 47907.

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